Santa María de las Flores, Florencia - creative commons licensed ( BY-SA ) flickr photo shared by Smo_Q sad

La catedral de Santa María de las Flores de Florencia, que constituye el punto focal de esta ciudad, comenzó a construirse en 1296.

 

El proyecto se encargó a Arnolfo di Cambio, sin embargo, no fue el único arquitecto implicado en la realización de esta arquitectura religiosa. En ella participaron también Andrea Pisano, Francisco Talenty, Giovanni di Lapo, Lorenzo Ghibert, destacando la participación de Brunelleschi que realizó la cúpula y la linterna. Su construcción finalizó en 1436.

Se trata de una construcción con planta de cruz latina de tres naves con crucero octogonal cubierto por una gran cúpula doble semiesférica en el interior y de perfil ovoide en el exterior. En el proyecto original esta arquitectura era de planta central octogonal, quedando de esta idea inicial solo la cúpula.

Se observa en ella un bicromismo gracias a la utilización alternada de colores, que en la cúpula se observa con plementos rojos y nervios blancos en mármol. El resto de la construcción también posee esta característica diferenciándose los colores que en esta ocasión son verde y blanco.

Esta catedral es el símbolo del Primer Renacimiento, con ella la ciudad de Florencia demostrará su nueva influencia como centro artístico y de poder, como promotora de ese humanismo que desplaza ligeramente el poder eclesiástico centrando su interés en la ciencia y en el hombre. A partir de aquí y con paso lento, la arquitectura comenzará a adaptarse a los principios de la Antigua Roma sin copiarlos, sin más bien interpretándolos en un intento de mostrar como la grandeza que esta tuvo se desarrolla de nuevo en una época en la que, aunque solo para unos pocos, el modo de vida se vuelve más cómodo y el estudio de la ciencia toma una gran importancia.

 

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