Materiales en la arquitectura romana y su aplicación - Artealizando.com

Los materiales en la arquitectura romana y su aplicación en las diversas tipologías arquitectónicas son una muestra de como esta cultura lleva a cabo grandes innovaciones que harán que su arte perviva a lo largo del tiempo.

 

La arquitectura romana utiliza para la realización de su estructuras diversos materiales, algunos heredados de otras culturas como la griega y la etruscas. Sin embargo, esta cultura es inventora del hormigón, compuesto que marcará la diferencia y posibilitará la realización de estructuras antes imposibles.

Utilizaron diversos materiales como la madera, la piedra, el ladrillo y el hormigón. El primero, la madera, se utilizó poco, siendo usado principalmente para estructuras con poca importancia y como cubrición de armaduras adinteladas. El siguiente material, la piedra, fue utilizado por los etruscos y heredado por esta cultura. Aunque se utilizaban como material de construcción en sí, su principal uso era como parte de materiales compuestos. Las piedras utilizadas en un principio fueron el tufo y el peperino, pertenecientes al grupo de piedras volcánicas, para después utilizar el travertino por poseer mayor calidad, resistencia y valor estético. La piedra era extraída en canteras cercanas a Roma y con las que esta tenía comunicación. El mármol fue rechazado como elemento constructivo hasta el periodo augusto, por se considerado como típico griego y contrario a su cultura que pretendía sobriedad y austeridad.

La difusión del ladrillo como uno de los elementos más utilizados se produce ya avanzado el Imperio. Los arquitectos romanos supieron ver las grandes posibilidades constructivas que permitía este material. Se utilizaron ladrillos con varias formas, además de usarse tanto como elemento constructivo como elemento decorativo. En un principio se utilizaba crudo para posteriormente pasar a ser cocido.

El ladrillo junto con el hormigón fueron los materiales propios romanos, los mas utilizados y los que mas posibilidades constructivas poseían.

El hormigón u opus caementicium, una gran invención de la cultura romana, era un compuesto a base de piedras machacadas, polvo de ladrillo o arena, guijarros y cal de tufo. Este material, a pesar de su bajo coste y lo sencillo de su elaboración, posee una gran fortaleza y permite la realización de estructuras como el arco, la bóveda y la cúpula, gracias a la composición de este y las formas en las que se tallan las piedras o se elaboran los ladrillos, permitiendo así, la distribución de pesos y empujes. A partir de este momento es posible la realización de los elementos constructivos antes mencionados y que perdurarán en el tiempo hasta el descubrimiento del hierro y el acero como materiales de construcción. Dada las magnificas posibilidades que ofrece este material será de uso casi exclusivo a partir del siglo II, siendo utilizado de forma habitual durante los siglos IV y III a.C.

Junto a este compuesto, los romanos inventaron otros similares que permitían diferentes acabados. Se denomina opus quadratum al paramento formado a base de hiladas de sillares de igual forma y tamaño, distribuidos a soga y tizón. Durante el periodo de la República se utilizarán para su realización materiales pobres como el tufo y el peperino.

Otra variante sería el opus incertum en el cual a partir de cal y piedras con tamaño y distribución irregular y comúnmente alisadas en su cara exterior se construirían los muros. Esta variante se introdujo en el siglo II, para ser el sistema constructivo oficial en tiempos de Sila.

Una evolución de este sería el opus reticulatum se compondría con cal y piedras de tufo regulares con forma piramidal de base cuadrada dispuestas en retícula. Este material adquirirá su esplendor en época de Adriano.

Otro compuesto que en este caso serviría como ornamentación sería el opus tectorium, el cual a partir de un revoque de estuco ocultaría la pobreza del muro. Este se utiliza, por ejemplo, en pilastras, molduras y entablamentos.

Característico de la época imperial es el opus testaceum, compuesto por ladrillos o fragmento de ladrillos y tejas y opus caementicium.

Como ya se ha comentado, estas innovaciones en la arquitectura romana son las que han hecho posible la realización de obras tan importantes y espectaculares como el Partenón con su gran bóveda oculada o el tan conocido Coliseo, construido a base de ladrillo y hormigón, para se después recubierto con piedra. Todas las grandes estructuras de esta cultura poseen unos elementos estructurales correctamente combinados que junto con los materiales utilizados permiten la distribución de pesos y empujes consiguiendo así que estas grandes estructuras sean posibles y se mantengan en pie durante siglos dándonos muestra de la gran calidad arquitectónica que alcanzó el pueblo romano.

 

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