El salto del toro - creative commons licensed ( BY ) flickr photo shared by George M. Groutas

El fresco conocido como “El salto del toro”, que actualmente se conserva en el Museo Arqueológico de Heraclion, fue encontrado en una tribuna que da al patio central del Palacio de Cnossos en Creta.

 

Perteneciente a la cultura Minoica, se ubica en la época de los Segundos Palacios, pudiendo haber sido realizado aproximadamente en el 1550 a.C., formando parte del momento de auge de los frescos minoicos datado entre 1600 y 1480 a.C.

Este fresco, nos ofrece una escena encuadrada en una cenefa con orientación vertical y horizontal, en tonos negros, amarillo, rojizos, blancos y azules, que muestra unos rectángulos redondeados en sus bordes, superpuestos unos con otros y con decoraciones interiores a base de rayas y puntos. La escena en sí, nos muestra tres figuras humanas en actitud dinámica, ataviadas con una especie taparrabos y adornos a modo de pulseras en brazos y piernas, así,como el pelo recogido en coleta. También encontramos como representación central un toro en actitud de trote y embestida.

Esta escena de taurokathapsía, ha tenido varias interpretaciones. Por un lado, se ha deducido que consistía en la representación de un solo personaje, reflejado en tres etapas de la acción de saltar un toro, pero por otro lado, y teniendo en cuenta el patrón de representación de la mujer con piel más clara que el hombre típica del periodo en que nos encontramos y no solo en esta cultura, parece más lógico interpretar esta imagen como un hombre saltado sobre el toro mientras que dos mujeres lo dirigen para que este pueda realizar el salto. En ambos casos, se muestra al toro como un elemento ritual importante en esta cultura. Sin embargo, bajo el segundo supuesto, encontramos la clara asociación del toro con los cultos zoomorfos femeninos orientados a la fertilidad del mundo minioco.

Como ya se ha mencionado, para su realización se utilizó la técnica del fresco por lo que autor debió trabajar rápidamente en su ejecución, ya que en esta técnica, es imprescindible realizar la pintura antes de que se seque el último enlucido del muro, demostrando poseer, el autor, unas grandes dotes para la pintura. En esta obra se dibujaron las figuras con el característico contorno negro del periodo, utilizando para su realización una gama cromática no muy amplia, debido a la utilización de pigmentos locales.

A pesar de encontrarnos ante una obre influenciada por arte egipcio, con la utilización, por ejemplo,de la diferente pigmentación de la piel para hombres y mujeres, tiene el sello del arte minioco, al mostrarnos un gran dinamismo, así como un visión que no cumple la ley de la frontalidad egipcia sin llegar a alcanzar aun, un realismo total con escorzo de las figuras y estar estas muy geometralizadas.

 

Fotografía principal: creative commons licensed ( BY ) flickr photo shared by George M. Groutas

 

Deja un comentario