Elohim creating Adam Serpent

Elohim creating Adam Serpent

Edad Contemporánea

William Blake nos muestra en esta obra el marcado caracter de sus líneas y un gran dinamismo que reflejan sus cuerpos que la proporcionan una característica horizontalidad.

William Blake by Thomas Phillips
[Public domain] via Wikipedia

Ficha

Elohim creating Adam Serpent (1975)
Autor: William Blake
Estilo: Romanticismo inglés
Material: acuarela
Dimensiones: 43´1 x 53´6 cm.
Localización: Tate Gallery

 

Elohim creating Adam Serpent (1975) William Blake
[Public domain] via Wikimedia Commons

Elohim creating Adam Serpenter es una pintura con una clara tendencia horizontal. Las formas principales se encuentran enmarcadas por dos elementos, las nubes y mar, potenciando con ellos horizontalidad de la que hemos hablado. Sin embargo, esta característica se ve rota por las ligeras, pero dinámicas formas de los cuerpos, que, si bien están casi centrados, se desplazan ligeramente hacia la izquierda para mantener el equilibrio compositivo.

Los colores monónotos y sombríos potencian el espíritu sublime tan característo en Willian Blake. También la técnica elegida para su realización, la acuarela, con su veladuras y transparencias, nos lleva a otra de las características clave de este pintor, la expresión sutíl. Como buen romántico, nos deja ver en su obra, en esta obra, los sueños sutiles, los irreal, lo intangible y lo que no se deja llevar por la racionalidad.

Podemos ver como el cuerpo de Elohim, cubierto por una túnica, muestra su musculatura claramente, muestra el poder, la belleza del cuerpo que será tan sublime que permitirá que lo veamos a pesar de sus vestiduras. Vemos en ella también como las representaciones no han de ser totalmente precisas, como los trazos nos llevan a ver, a imaginar, un escenario que no llega a ser real, que no se representa claramente. Cuerpos y escenarios poseen una marcada línea, con la utilizada en el medievo, sin embargo es distinta, no es tan plana, la acuarela la dota de esa ligera gradación, que como ya se ha dicho se asemeja a la representación de lo que no es real pero existe.

Vemos en esta obra las huellas de Miguel Ángel e inclusos los personajes son los propios de una iconografía cristiana, clásica, sin embargo la historia contada es distinta. Elohim, es una de las palabras que los judíos utilizaban para nombrar a dios, al verdadero y único dios diferenciándolo del resto, de los falsos dioses. Con esta forma de nombrar, Blake, hacer referencia a la falsedad de otro dios que se ha comenzado a alzar como el más poderoso ya desde el siglo XVIII, ese dios falso al que la sociedad se pliega, el dios que se denomina la razón. Pero no se conforma con eso, la escena representada, esta escena del Génesis que Blake reinterpreta, trata de mostrarnos a ese dios como el que desplaza a Adam del mundo espiritual al mundo material, fíjemonos el paralelismo con lo que esta sucediendo en la recién industrializada sociedad del finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX. Elohim encadena a Adam con la serpiente, esa serpiente que tienta a comer del árbol de la ciencia del bien y el mal, esa ciencia que comienza a desarrollarse en el siglo XIX. El hombre ha sido desplazado hacia lo material, ha sido encadenado por la ciencia, por el bien y el mal, el hombre ha perdido el espíritu.

Blake nos muestra con su obra el rechazo a lo que está sucediendo en la sociedad en la que vive, nos muestra su deseo de cambio, de volver atrás, de volver a la espiritualidad, quizá al medievo, época que se empieza a perfilar como el momento de comunión entre el hombre y la naturaleza, lo natural y lo espiritual unido. Blake comienza a andar el camino que otros seguirán.

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