Toledo, arquitectura

Toledo, algo de arquitectura

Inicio > Series > Edad Media > Toledo, algo de arquitectura

Toledo, algo de arquitectura

Toledo es conocida como la ciudad de las tres culturas. En ella convivieron cristianos, judíos y musulmanes, que se establecían en diferentes barrios, pero cuya convivencia era pacífica a pesar de la convulsa época.

Actualmente esta ciudad con tientes medievales es un gran centro turístico. Recorrer sus estrechas y empinadas calles nos puede conducir a través de la historia o solo hacernos disfrutar de esa arquitectura tan característica. Lo primero antes de comenzar la visita es hacerse con un buen calzado y algo de agua fresca, pues su empinada orografía puede pasar factura a los que no estén acostumbrados a largos paseos.

El Monasterio de San Juan de los Reyes

Isabel la Católica mandó construir este monasterio como conmemoración de la batalla de Toro (1476) por la cual se estableció en el trono como reina de Castilla. Fue proyectado para que, a la muerte de Isabel, y también de su marido Fernando, en su iglesia, se situara un panteón dedicado a ellos. Sin embargo, tras la conquista de Granada sus ideas variaron y finalmente fueron enterrados en la Iglesia de San Francisco de dicha ciudad.

Esta magnífica construcción está dedicada a San Juan Evangelista, santo favorito de Isabel. Su nombre original era Monasterio de San Juan de Portalatyna debido a que este santo fue martirizado frente a la Puerta Latina de Roma. Además de por este nombre fue conocido por Monasterio de los Santos Juanes, de San Juan de la Reina y finalmente como San Juan de los Reyes.

Comenzó a construirse en 1477 y fue el arquitecto Juan Guas el que se encargó del proyecto. Tras su muerte le sucedió en esta empresa Enrique Egas. Este monasterio está realizado en el estilo denominado Reyes Católico que se caracteriza por ser una amalgama del gótico flamígero y el estilo mudéjar.

En primer lugar, el claustro, un precioso lugar que lleva a la calma. En su planta baja, las cuatro pandas están repletas de esculturas de santos y en su centro un bello jardín que invita a contemplarlo mientras respirando profundamente olvidamos todo lo que no sea aquella belleza que nos ofrece ese espacio natural enmarcado por la fría piedra que lo contrasta.

En la planta alta una visión más serena y pulcra del lugar nos lleva a ver ese jardín como un edén observado desde la altura.

En esta visita podréis ver su iglesia de planta de salón con capillas entre los contrafuertes, con una impresionante escultura y un magnifico retablo sobrecoge al colocar ser frente a él, pero os invito a que ocupéis el lugar contrario y podréis disfrutar de una sensación totalmente distinta. Desde allí sentiréis como aquel lugar que os sobrecogía pasa a ser un lugar controlada donde ya no os sentís como algo pequeño, sino que paséis a tener el control de toda la iglesia.

Sinagoga de Santa María la Blanca

Esta sinagoga que según los últimos estudios fue la Sinagoga Mayor de Toledo se construyó a finales del siglo XII, en tiempos de Alfonso VIII, por Abraham ibn Alfache. Aunque fue construida como sinagoga a partir siglo XV comenzó a utilizarse para el culto cristiano, momento a partir del cual adquirió su denominación Santa María la blanca.

Este edificio, encuadrado en el estilo mudéjar, es uno de los mayores exponentes de este arte en Toledo. De planta cuadrada irregular, sustenta su techo de madera sobre unos por pilares octogonales con capiteles de fina decoración. Al entrar en ella y recorrer sus cinco naves nos invade la sensación de estar ante un bonito bosque que nos invita alzar la vistas y disfrutar de las bellas decoraciones de la nave central.

Iglesia de Santo Tomé

Esta iglesia se fundó tras la reconquista de la ciudad por Alfonso VI, su origen se data aproximadamente en el 1142. Fue reconstruida en el siglo XV, siendo financiada esta obra por Don Gonzalo Ruiz de Toledo, señor de la villa de Orgaz, que destacó por la caridad ofrecida en la ciudad.

En origen era de planta cuadrada y al estilo de los almenares islámicos. Con la primera reconstrucción, se conservó su parte visigoda en los muros de la nave central y se le añadieron las naves laterales. Sin embargo, su aspecto es muy distinto al de estos momentos, debido a las reformas realizadas en el siglo XVI y XVII.

Quizá lo que más llame la atención de este lugar es que en él nos encontramos con el famoso cuadro del Greco, «El entierro del Conde Orgaz». Este cuadro fue encargado por el párroco Don Andrés como conmemoración del milagro que se produjo durante las exequias de Don Gonzalo. Durante su entierro se aparecieron San Agustín y San Esteban y este momento es el que el Greco plasmó en su famoso cuadro encuadrado dentro del estilo manierista.

Iglesia del Salvador

En el interior de esta iglesia se conservar restos de otras construcciones del periodo tardo romano y visigodo. En ella encontramos restos de un antiguo alminar, de los arcos pertenecientes a un cementerio cristiano y una pilastra labrada de época paleocristiana o visigoda. Siendo en origen una mezquita se convirtió en una iglesia con la advocación al Salvador por orden de la reina Doña Berenguela, esposa de Alfonso VII de Castilla. Durante la edad Moderna fue dañada por un incendio y el siglo XIX saqueada por los soldados de las tropas napoleónicas. Con el tiempo este lugar perdió fieles y se convirtió en iglesia filial a la de Santo Tomé.

Iglesia de los Jesuitas

Este gran templo fundado en 1602 es una muestra del estilo contrarreformista. Constituido por tres naves, en la central encontramos una gran cúpula cubriendo el crucero. Descarta en ella la forma en la que se modela la luz, mostrando una gran luminosidad en los lugares sagrados y manteniendo en penumbras sus naves laterales, como forma de destacar lo sagrado del altar mayor. Algo que no debe uno perderse al entrar en esta iglesia es una subida a sus torres desde las cuales la panorámica de Toledo resulta impresionante.

Mezquita del Cristo de la Luz

Esta mezquita, en origen de hispano-musulmana, fue transformada en iglesia, a través del estilo mudéjar, convirtiéndose así una de las mayores muestras de combinación de estos estilos en España. Como mezquita fue un oratorio con un bosque de columnas son que sustentan cúpulas con variadas formas. Al convertirse en iglesia se añadió un ábside en el que encontramos uno bellos restos de pinturas murales.

Monasterio de San Juan de Los Reyes, Toledo
Monasterio de San Juan de Los Reyes, Toledo
Sinagoga de Santa María La Blanca, Toledo
Sinagoga de Santa María La Blanca, Toledo
Iglesia de Santo Tomé, Toledo
Iglesia de Santo Tomé, Toledo
Iglesia del Salvador, Toledo
Iglesia del Salvador, Toledo
Iglesia de los Jesuitas, Toledo
Iglesia de los Jesuitas, Toledo
Mezquita del Cristo de la Luz, Toledo
Mezquita del Cristo de la Luz, Toledo

Relacionados

ARtículos relacionados

Ranking y Comentarios

El desarrollo del gótico en Inglaterra

El desarrollo del gótico en Inglaterra

Inicio > Series > Edad Media > Desarrollo del gótico en Inglaterra

Desarrollo del gótico en Inglaterra

El gótico en Inglaterra se comenzó a desarrollar tras su aparición en Francia, siendo junto a esta uno de los primeros lugares en los que hace aparición.

Este se desarrolla mediante una mezcla del anterior estilo inglés, el estilo normando, comenzando su andadura a mediados del siglo XII. Por influencia francesa se comienza a hacer uso de arcos ojivales, las bóvedas de crucería comienzan a cubrir todas las naves y delgados baquetones recorren sus muros. También en este momento comienza a utilizarse la bóveda de nervios. Muestras de este periodo son la Catedral de Durham, la Antigua Colegiata de Ripon y parte de la Catedral de Worcester.

Debido a la mezcla entre elementos del estilo normando y del gótico francés, nos encontramos con el desarrollo de unas características propias como son la ocultación de arbotantes por el techo de las naves laterales, llegando a desaparecer gracias a un desarrollo menor de la altura de los edificios que en el gótico francés y al uso anchas mamposterías que formarán unos muros muy espesos. Como ya se ha dicho el desarrollo en altura es menor, sin embargo, estas edificaciones tendrán una mayor extensión que las francesas. En el gótico inglés se desarrolla mucho más la decoración, para la cual se tendrá más cuidado en la elección de materiales para la creación de contrastes. El mármol de Purbeck, piedra sedimentaria que se encuentra el el sur de Inglaterra y que permite el pulido, será muy utilizado. La decoración a base de finas y ricas moldura disolverán los muros.

Debemos la división del gótico inglés en tres periodos a Thomas Rickman y a su libro “An Attempt to Discriminate the Architectural Styles of English Architecture” de 1817.

El early gothic o gótico temprano se desarrolla de finales del siglo XII a mediados del siglo XIII y se caracteriza principalmente por su horizontalidad y su decoración. Estructuralmente se caracteriza por la realización de cabeceras rectas, de doble crucero, de una nave central muy alargada, así como la adhesión a la estructura catedralicia del claustro y la sala capitular. El edificio contará con tres naves y un desarrollo en altura de tres pisos, con un escaso desarrollo de las ventanas. En su exterior podemos ver sus torres linterna y una marcada horizontalidad del conjunto. Las fachadas pantalla son un elemento a destacar en el gótico inglés. Estas fachadas que se extienden más allá del cuerpo constructivo se desarrollan con un plano rectangular con unos accesos de dimensiones reducidas. La decoración cubrirá completamente la facha, encontrando en ella multitud de arquerías con estatuas. Contrafuertes salientes sobre el nivel de la fachada articularan su verticalidad y las arcadas ciegas su horizontalidad. En su base poseerán un zócalo moldurado y su extensa decoración cubrirán todo hasta hacer sus torres casi imperceptibles. A pesar de la extensa decoración no tendrá escultura en las jambas posiblemente por el escaso desarrollo de sus accesos. La reducción de estos accesos puede deberse al inclemente tiempo de la zona. Se trasladaba la puerta principal al norte más protegida de las lluvias y en esta se realizaba un portal con atrio cubierto para el mismo fin.

En la zona norte de Inglaterra se desarrollan determinadas características como son las ventanas de lanceta, las bóvedas de nervaduras de espinazo y las arcadas sincópicas de doble nivel, encontrando en la Catedral de Lincoln la primera bóveda estrellada de Europa. Siendo destacables de este periodo y lugar el Coro de la Catedral de Lincoln, en su renovación en 1192 por el Maestro Godofredo, el primer edificio del Coro de la Catedral de Canterbury, realizado por Guillermo de Sens, así como los coros de las catedrales de Rochester, Chichester y Winchester.

La zona sur se caracteriza por su sobriedad y la utilización de finos pilares en mármol, destacando construcciones como la Catedral de Salisbury y el coro de la Iglesia de los Templarios de Londres.

En la zona occidental destacan la finura en las articulaciones escalonas y las bóvedas de nervadura. Siendo representativas la Catedral de Wells.

 En la Abadía de Westmister, con una gran influencia francesa fundidos con la tradición inglesa, encontramos tracerías en tribuna y claristorio, arbotante y contrafuertes visibles, así como la aplicación de los avances utilizados en las catedrales de Reims, Amiens y Paris, gracias a sus arquitectos Enrique de Reyns, Juan de Gloucester y Roberto de Beverley.

El siguiente periodo será el decorated style que se desarrollará de 1240 a 1330. Se caracteriza por una mayor verticalidad, ventanales y paredes decorados con tracería, bóvedas nervadas y decorativas en red, decoración con motivos curvilíneos caprichoso y cambiantes, así como el comienzo del uso de arco conopial. Otra característica es el gran desarrollo de absides rectos.

Existen dos variantes en este estilo que se diferencias por la forma de la tracería de sus ventanas. El Geometrical, que viene influenciado por la catedral de Westminster, que se caracteriza por una tracería geométrica como en el gótico radiante y salas capitular a modo de caja de cristal con una columna central. Destacan arquitecturas como las salas capitulares de Westminster, Salisbury y Wells.

 Por otro lado, está es Curvilinear o Flowing tracery, caracterizado por el uso del arco conopial y por una configuración fluida y plena del movimiento. Las bóvedas tendrán un arranque muy bajo de forma que parecen constar solo de nervaduras, se utlizará la bóveda inglesa de tercerles y las ventanas se desarrollaran con una tracería con especial fantasía. Las bóvedas de crucería se llenarán de nervaduras que no tocarán las esquinas del tramo. También se usará el arco diafragma con posible inspiración de la Sainte Chapelle de París. Cambien se usan cúpulas estrelliformes. De este periodo destacan las catedrales de Exeter y Bristol, el coro de la catedral de Wells, renovado por Guillermo Joy y la Catedral de Ely, con especial consideración a la Capilla de Virgén es considerada como el punto culminante de Decorated style.

El último sera el Perpendicular style o estilo perpendicular que se desarrollará de 1330 a 1530. Se desarrollarán las bóvedas de abanico, partiendo de las antes mencionadas bóvedas en red, que se caracterizarán por fuertes nervios en abanico que descansarán sobre un taco con forma conoide como capitel para la distribución de cargas. El plemento se cerrará con nervaduras decorativas, sien do esta primero en piedra para después usarse materiales más ligeros como la madera y el yeso. Los arbotantes desaparecen por completo y lo edificios poseen una marcada linealidad. La decoración se volverá homogénea tanto en paramentos acristalados como en los muros. Se repetirán secciones seriadas marcando las lineas verticales y diagonales. Los arcos angulares o tudor sustituirán al arco conopial. Se racionalizará el trabajo haciendo su factura más sencilla.

Destacan construcciones como las catedrales de Gloucester, reconstruida por Thomas de Canterbury y su sucesor, Canterbury, por el maestro Enrique Yevele, la de Winchester o la deYork. La capilla del King’s College de Cambridge es considerada la quinta esencia del gótico perpendicular. Destacan también otras capillas, como la de Oxford, la de la Virgen de la Abadía de Westminster o la de San Jorge del Castillo de Windsor.

Del siglo XV a principios del XVI, se realizan también en este estilo pequeñas iglesias parroquiales caracterizadas por el uso de la madera como cubierta. Destaca la parroquia de la Trinidad en Long Melford. De igual forma podemos destacar construcciones civiles como las residencias de las universidades de Oxford y Cambridge.

En este momento destaca también la construcción de diecisiete fortalezas, realizadas a base de conjuntos simétricos con varios anillos concéntricos de murallas, con torres redondas y entradas abaluartadas, como el castillo situado en Caernafon. Tras la Guerra de los Cien años el hall será el punto central de los castillos, destacando el Hall de castillo de Westminster.

El desarrollo del gótico en Inglaterra
El desarrollo del gótico en Inglaterra
CC 2.0 Flickr por Javi

ARtículos relacionados

Ranking y Comentarios

Catedral de San Salvador de Oviedo

Catedral de San Salvado de Oviedo

Inicio > Series > Edad Media > Catedral de San Salvado de Oviedo

Catedral de San Salvado de Oviedo

Llegamos a Oviedo y en su casco histórico, en la plaza de Fernando II, nos encontramos con la impresionante Catedral de San Salvador de Oviedo.

Al situarnos frente a ella sus marcadas líneas verticales nos hacen empequeñecer, confirmando, tras siglos de periplos, que los arquitectos góticos consiguieron a través de su arte que una edificación nos mostrara lo pequeños que somos, mientras la representación de dios en la tierra, a través, en este caso de esta catedral, se alza hacia el cielo indicándonos la grandeza del creador.

Observando su fachada, distinguimos, a través de tres arcos ojivales, que la catedral posee tres naves. También el tamaño de estos arcos no deja hacernos una idea de cómo será su interior. El arco central, superior en tamaño y altura a los otros dos, nos indica que la nave central tendrá una ancho y altura mayor que las laterales. Sobre este arco principal, el rosetón, abertura circular en la zona alta de la nave central, otro de los elementos comunes de las iglesias góticas.

Otro elemento a destacar es la torre, que marca la verticalidad del edificio, consiguiendo así que nuestra mirada se eleve hacia los cielos. Recorriendo con la vista sus arquerías menguantes que permiten su gran elevación, y dejando atrás el reloj que nos muestra como interactuamos con los edificios a lo largo del tiempo, la encontramos coronada con una terminación en forma piramidal profusamente decorada al modo gótico flamígero.

En los laterales, y gracias a las nuevas tecnologías, dígase Google Maps, podemos observar los arbotantes terminados en pináculos que sustentan la bóveda de crucería, consiguiendo así la firme sujeción de esta, a través de la descarga de fuerzas en los pilares y los arbotantes.

En la entrada a la catedral un gran arco nos introduce a los soportales. En ellos encontramos otro arco ojival, de tamaño inferior al que ya hemos traspasado, con unas arquivoltas, en las que varios pedestales aparecen vacíos. En otro tiempo serían los responsables de acoger en ellos diversas figuras. Dentro de ese arco dos grandes puertas de madera sobre las cuales encontramos una vidriera que proporcionará al interior la mágica luz de las iglesias góticas.

En el interior de la catedral, confirmando lo que nos adelantó la portada, tres naves sobre una planta de cruz latina. Al fondo el ábside, rodeado por la girola, a lo largo de la cual encontramos cinco capillas.

Podemos observar que la bóveda de crucería, situada sobre el ábside, tiene bajo ella unas llamativas vidrieras colocadas sobre ventanas con arcos ojivales y una marcada verticalidad.

Separando la nave principal de las laterales, grandes arcos ojivales y sobre ellos en el segundo piso. Por cada uno de estos grandes arcos dos más pequeños en el piso superior. Tanto en los arcos superiores como en los inferiores podemos observar cómo las arquivoltas adelgazan el vano.

Dentro de esta catedral la luz difusa nos transporta hacia un sentimiento transcendental, haciéndonos sentir aturdidos, y quizá asustados, al encontrarnos en una edificación de proporciones fabulosas, comparadas con las del hombre, y donde las luces, al igual que las sombras nos hacen sentir como la elección de un camino u otro nos llevarán a un término distinto. Este tipo de construcciones están realizadas para que los fieles, al adentrarse en la iglesia, sintieran, o aprendieran, cuál era el camino de dios y como seguirlo.

 

Por último, señalar que el retablo, localizado en el ábside, también pertenece al estilo gótico y posee una forma pentagonal. Esta es otra de las muestras de como el arte gótico era un arte aleccionador. En este caso veintitrés escenas llevaban al fiel que las contemplaba a un mayor conocimiento de la doctrina católica.

Catedral de San Salvador de Oviedo
Catedral de San Salvador de Oviedo
©Artealizando

ARtículos relacionados

Ranking y Comentarios

Notre Damme de París

Notre Damme de París, mágico ambiente

Inicio > Series > Edad Media > Notre Damme de París, mágico ambiente

Notre Damme de París, mágico ambiente

Hay lugares que deben visitarse, que deben disfrutarse, olvidando lo que sabemos o creemos saber. Debemos mirarlos a través de los ojos del niño que aún desconoce mucho, pero intuye casi todo. Notre Damme de París es uno de ellos.

Catedral de Notre Dame de París, cuna del gótico clásico, podemos hacer de ella un análisis morfológico, describiendo su ancha nave central de cinco tramos acompañada a cada uno de sus lados por dos más estrechas con el doble de tramos que la principal. Podemos hablar de su galería, triforio y su claristorio, de sus crucero no resaltado en planta, de su bóveda sexpartita,  de su amplia cabecera de seis tramos, de su gran ábside, de sus arbotantes, sus botareles y sus pináculos, de sus gárgolas, de sus magníficas vidrieras, de la escultura de sus portadas, de sus torres, de su rosetón, de sus capillas, sus arcos apuntados, de su iconografía… pero lo realmente importante, o más bien destacable es la sensación que al ponerte ante ella, al atravesar sus puertas, al recorrer sus naves sigue despertando. Esa sensación que, con el paso de los años, los siglos, sigue siendo la misma.

Al colocarte frente a ella, una gran construcción, robusta e impresionante atrae tu atención haciendo que en esta estresante y rápida vida que llevamos dediques unos segundos, unos minutos, quizá varios a disfrutar de esa sensación de encontrarte ante algo grande, distinto, atrayente, finalmente distinto. No es necesario comprender lo que su escultura quiere decirnos, sabemos que tiene un mensaje para el cual no necesitamos ningún tipo de conocimiento.

Nos llama, y nos dejamos llevar, nos acercamos a sus puertas y penetramos en ella. Ya estamos dentro y una sensación empieza a invadirnos. Recorremos sus naves, pero la sensación no es de caminar, parece que flotáramos. Un mágico ambiente, la sensación de algo diferente. Esa atmósfera es totalmente distinta, parece irreal. Los colores, ese aire que parece elevarnos. Nuestros ojos recorren los contrastes de color mientras avanzamos por ella. Una sensación de tranquilidad, de estar a salvo, de estar en un lugar con una extraña paz. Recorremos sus rincones ávidos de conocer el secreto del ambiente, pero no. No podemos achacarlo a algo en particular. Es más bien el conjunto, su forma y disposición, su armonía, su color, su luz. Finalmente, nuestros pasos nos llevan de nuevo hacia la puerta y nos encontramos fuera otra vez. Ya no tenemos tiempo y hemos de abandonar el lugar. Volvemos la vista y un último vistazo nos recuerda que no olvidaremos ese ambiente, esa sensación.

Todo lo que hemos sentido es lo que buscaban los promotores, los constructores y demás personas que participaron en esta obra. Era exactamente lo que la época, la cultura, quería reflejar. Trataban de mostrar un dios cercano, de mostrar un ambiente celestial, la luz de Dios. A margen de si se profesa alguna religión, sea cual sea, o si no es así, esta sensación atrapará de igual modo, ya que es el reflejo de lo un pueblo, una cultura, quizá solo algunos hombres sentían y querían hacer sentir.

Notre Damme de París
Notre Damme de París
©Artealizando

ARtículos relacionados

Ranking y Comentarios

La Basílica Paleocristiana

La Basílica Paleocristiana

Inicio > Series > Edad Media > La Basílica Paleocristiana

La Basílica Paleocristiana

La arquitectura cristiana como lugar utilidad cultual tiene sus orígenes con la creación del cristianismo en el siglo I, sin embargo, la basílica paleocristiana tomará forma a partir del siglo IV.

La necesidad de reunión hace que en un principio las casas particulares se usaran para tal fin, ya que el cristianismo estaba perseguido entre otras cosas porque sus principios como el monoteísmo y la negación de culto a los emperadores entraban en conflicto con el poder ostentado por Roma. En el siglo II estas viviendas se adaptarán a las necesidades de esta aun temprana religión, de forma que sus habitaciones dispongan de mayor capacidad. Algunas se reservarán para ceremonias como el bautismo, siendo este el humilde origen del baptisterio. Con la proclamación del Edicto de Milán a principios del siglo IV, el cristianismo, al igual que otras religiones, obtendrá la libertad de culto. Poco después con el Edicto de Tesalónica esta religión pasará a ser oficial en todo el Imperio Romano, lo que impulsará el desarrollo de la arquitectura y demás manifestaciones de arte cristianas.

La proclamación de estos edictos será muy importante, ya que a partir de este momento se tomará el modelo de basílica romana como edificio de culto, principalmente en la zona occidental del imperio, por ser el que mejor se adapta para el desarrollo de las reuniones cristianas. Así, es en el siglo IV cuando se fijan unas características básicas que se repetirán a lo largo de la historia de la arquitectura cristiana. Una de estas es la orientación del ábside al este como símbolo de la luz de Cristo y así de la resurrección, de forma que este elemento coincidiera con la salida del sol.

Sin embargo, hay dos tipos de plantas según la zona en la que se ubicara la construcción. En la zona occidental nos encontramos con las denominada plantas basilicales que mantienen la estructura de la basílica romana. Sin embargo, en la zona oriental, suele ser más común el uso de la planta central. Estas edificaciones se caracterizan por una planta con forma circular, octogonal o de cruz griega y su cubrición se realiza con bóvedas sustentadas sobre trompas.

En la zona occidental, las basílicas paleocristianas de finales del siglo II a principios del siglo VI se desarrollan de la siguiente manera. Lo primero que encontraremos en ellas será un patio porticado con forma cuadrangular que se denomina atrium o atrio. En el centro del atrio encontraremos una fuente que se conoce como cantharus. A través del atrio se accede al nartex. Esta estancia es una nave transversal al edificio en el cual se reunían los iniciados en esta religión que aún no estaban bautizados, los catecúmenos. Desde aquí pasaremos al cuerpo en si mismo de la basílica. Este solía estar formado por tres o cinco naves separadas por columnas que sustentaban en algunos caos arquitrabes y en otras arcadas. La nave central tenía mayor anchura por ser la principal y llevar hasta el ábside. También era más alta para permitir la colocación de ventanas en la parte superior de forma que a través de estas entrara la luz y mejorara la iluminación. En esta nave se colocaban los ambones o púlpitos para la lectura del evangelio, en el de la derecha, y las epístolas, en el de la izquierda. También en la nave central se colocaba el coro, zona utilizada para cantar los oficios divinos. Las naves laterales distribuían a hombres y mujeres, colocándose ellos a la izquierda y ellas a la derecha. Sobre estas se encontraba la tribuna que constituía el segundo piso. Este espacio en ocasiones estaba reservado para las mujeres, y cuando esto sucedía se llamaba matroneum. Frente a la nave central y como paso al transcepto se colocaba el arco triunfal. Transcepto es el nombre utilizado para denominar la nave transversal a la nave central de la basílica a través del cual se accede al ábside. Se denomina crucero a la intersección de las naves antes mencionadas. Tras el transcepto encontramos el ábside, espacio sobresaliente en planta con forma semicircular y con cubierta aboveda, al contrario que el resto de las naves cuya cubierta está compuesta por casetones o por un sencillo tejado de armadura. En el ábside se encuentra el presbiterio que solía estar precedido por unas gradas o escalones. En el centro de este el altar o ara, bajo el cual se ubicaba la confesio, lugar en el descansan los restos de un mártir, cubierto un dosel que se denomina cimborrium o baldaquino. En esta misma zona encontramos un banco corrido destinado a los presbíteros que se denomina solea o bema.

Las basílicas desarrolladas en el Norte de África y en el sur de la Península Ibérica suelen tener doble ábside. Teniendo el situado al oeste función funeraria y pudiendo ser su forma tanto semicircular como cuadrada.

La Basílica Paleocristiana
La Basílica Paleocristiana
CC 2.0 Flickr por Lino M

ARtículos relacionados

Ranking y Comentarios

Iglesia Katholicon del Monasterio de Hosios Lukas

Iglesia Katholicon del Monasterio de Hosios Lukas

Inicio > Series > Edad Media > Iglesia Katholicon del Monasterio de Hosios Lukas

Iglesia Katholicon del Monasterio de Hosios Lukas

La Iglesia de Katholicon perteneciente al conjunto arquitectónico del Monasterio de Hosios Lukas, situado sobre el monte Helikonas en la ciudad de Arachova, Grecia.

Esta construcción, en la cual descansan los restos del santo Lukas Steiris, al que está dedicada, se realiza en el siglo XI con el gobierno de la dinastía Macedonia y encuadrándose en el periodo conocido como la Segunda Edad de Oro del arte Bizantino que se extiende desde el año 843 al 1204.

Apreciamos en ella varios rasgos definitorios de la arquitectura religiosa de la Segunda Edad de Oro del arte bizantino. Está realizada en una fábrica mixta de piedra y ladrillo que la dota de policromía, como podemos observar en la realización de los arcos a base de hiladas de ladrillo dispuestas radialmente, así como en el uso mixto de ambos materiales en el muro. En este encontramos también, vanos decorados con arcos de medio punto germinados que envuelven las ventanas cubiertas por celosías, lo que confiere a la portada mayor plasticidad tanto en su articulación como en su decoración, algo que en periodos anteriores de este mismo arte no ocurría, ya que no se dotaba a la fachada de la misma importancia. Sin embargo, estas características propias del arte bizantino no interfieren en la dotación de carácter sobrio al edificio, el cual gracias al uso de la cúpula como elemento de cubrición le confiere una gran verticalidad.

Otra de las características del periodo al que se adscribe esta edificación, que también propulsa la verticalidad, es el uso del tambor para la sobreelevación de la cúpula. Su perforación crea en el interior un juego de luces y sombras. Intuimos en la imagen, que esta iglesia de pequeñas dimensiones, de veintiséis por quince metros, posee una planta centralizada de cruz griega inscrita en un cuadrado precedido por otro elemento básico en la arquitectura bizantina como es el nártex.

La bóveda antes mencionada, se encuentra situada en el centro de la cruz, siendo este el lugar más importante de la edificación, y bajo esta, las pechinas que permiten el paso de la forma circular de la bóveda a la cuadrada formada por los paramentos sobre los que se apoya. Esta característica la observaremos en todos los periodos del arte bizantino. Cabe destacar como construcciones como esta mostrarán un preludio del románico con el uso de contrafuertes para la compensación de fuerzas entre los elementos sustentantes y sustentados.

Iglesia Katholicon del Monasterio de Hosios Lukas
Iglesia Katholicon del Monasterio de Hosios Lukas
CC 2.0 Flickr por MCAD Library

ARtículos relacionados

Ranking y Comentarios

Gran Mezquita de Kairuán

Gran Mezquita de Kairuán

Inicio > Series > Edad Media > La Gran Mezquita de Kairuán

La Gran Mezquita de Kairuán

La Gran Mezquita situada en Kairuán, en Túnez, se encuadra dentro de la arquitectura religiosa del arte islámico en el periodo Aglabí que se desarrolla del año 800 al 908, siendo esta realizada entre el 836 y el 875.

Se levanta sobre una antigua mezquita construida en el año 670 que fue destruida en la época Ablasí y reconstruida a mayor escala, diecisiete naves por ocho cuerpos, debido al aumento de la población por los aglabies. A lo largo del tiempo ha sufrido numerosas modificaciones, pero a pesar de ello sigue siendo una de las muestras más significativas de este periodo artístico.

Nos encontramos ante una aljama que posee un gran sahn o patio porticado con arquerías medio punto de herradura de ritmo uniforme sustentadas con dobles columnas y enmarcadas por el alfiz. Al fondo se desarrolla el haram o la sala de oración, a la cual se accede a través de un arco mayor, flanqueado por otros menores, que llevará al mihrab, recordando esta estructura a los arcos del triunfo romanos. Esta entrada marca la planta de esquema en T, también utilizada en la Mezquita del barrio de Abu Dalaf del periodo Abasí, de forma que tanto la anchura como la altura de esta y de la nave transversal en la que se encuentra el mihrab son mayores que las de las demás.

Con una arquitectura austera en su exterior y de carácter cúbico coronado por el perfil curvo de las cúpulas comentadas a continuación. Ambas características marcan el estilo del arte islámico. Podemos apreciar dos cúpulas sobre esta misma nave de acceso. La que se encuentra más al fondo se sitúa sobre el mihrab y la del primer plano está en la entrada cubriendo la zona de acceso sobre el gran arco ya comentado. Ambos elementos enmarcan la portada. La estratégica colocación de estas cubriciones curvas remarca dos lugares importantes de esta arquitectura religiosa.

Retomando la observación de la cúpula en primer plano apreciamos que está apoyada sobre un tambor circular con aberturas, que permiten la iluminación interior, que a su vez se apoya sobre otra estructura cuadrangular también perforada. La situada sobre el mihrab se apoya también sobre un tambor perforado, en este caso octogonal que igualmente apoya sobre una estructura cuadrangular de similares características que la anterior. En diversos lugares de centro del patio con pavimento de mármol encontramos diseminados restos de lo que parecen ser columnas, así como una especie púlpito.

Para su construcción se utilizaron tanto ladrillo, material más común en la arquitectura islámica, como piedra, de forma que la construcción se encuentra marcada por estos materiales. Las columnas, realizadas en piedra, no son propias del arte islámico, sino que como era costumbre, reutilizaron columnas romanas y bizantinas. Por esta razón, encontramos que estos elementos sustentantes son irregulares, tanto en altura como en diámetro, contratiempo que se salvó gracias a la utilización de un cimacio de madera para igualarlos. Esta mezquita de diecisiete naves perpendiculares a la qibla de ocho tramos, posee también un alminar en el lateral también porticado.

Gran Mezquita de Kairuán
Gran Mezquita de Kairuán
Benfound CC BY 2.0 en Flirckr

ARtículos relacionados

Ranking y Comentarios

Monasterio de San Juan de los Reyes, Toledo

Inicio > Series > Edad Media > Monasterio de San Juan de Los Reyes

Monasterio de San Juan de Los Reyes

El Monasterio de San Juan de los Reyes, situado en Toledo, es una bellísima muestra del estilo arquitectónico exclusivo de España que mezcla el gótico flamígero con el estilo mudéjar que se conoce como estilo Reyes Católicos.

Isabel la Católica mandó construir este monasterio como conmemoración de la batalla de Toro (1476) por la cual se estableció en el trono como reina de Castilla. Fue proyectado para que, a la muerte de Isabel, y también de su marido Fernando, en su iglesia, se situara un panteón dedicado a ellos. Sin embargo, tras la conquista de Granada sus ideas variaron y finalmente fueron enterrados en la Iglesia de San Francisco de dicha ciudad.

Esta magnífica construcción está dedicada a San Juan Evangelista, santo favorito de Isabel. Su nombre original era Monasterio de San Juan de Portalatyna debido a que este santo fue martirizado frente a la Puerta Latina de Roma. Además de por este nombre fue conocido por Monasterio de los Santos Juanes, de San Juan de la Reina y finalmente como San Juan de los Reyes.

Comenzó a construirse en 1477 y fue el arquitecto Juan Guas el que se encargó del proyecto. Tras su muerte le sucedió en esta empresa Enrique Egas. Este monasterio está realizado en el estilo denominado Reyes Católico que se caracteriza por ser una amalgama del gótico flamígero y el estilo mudéjar.

La Iglesia tiene una planta de salón de nave única con capillas entre los contrafuertes, transepto sin resaltar en planta y cabecera semicircular soportada por contrafuertes. El claustro, por su parte, es una construcción cuadrada con patio central de la misma forma con cuatro columnas por cada panda. El acceso al claustro se realiza por un vestíbulo rectangular, que da acceso al segundo piso del claustro a través de una gran escalera.

Monaterio de San Juan de Los Reyes
Monaterio de San Juan de Los Reyes

Planta

Monaterio de San Juan de Los Reyes, planta

Relacionados

ARtículos relacionados

Ranking y Comentarios